El chef José Manuel Crespo es un ejemplo de cocina aprendida desde la raíz. Tras terminar la EGB, comenzó a formarse en casa, junto a su madre, donde descubrió el respeto por el producto y los sabores de siempre.
De ahí pasó a Candina, y más tarde a distintos locales emblemáticos de Santander, hasta llegar a Los Arcos, donde lleva casi ocho años consolidando una propuesta que combina memoria, oficio y autenticidad.
Su trayectoria es la de un cocinero que ha crecido entre fogones, aprendiendo de cada etapa y manteniendo siempre la esencia de la cocina tradicional cántabra.
Los Arcos, con 60 años de historia, ha pasado por diferentes manos y reformas, pero siempre ha mantenido intacta su filosofía: calidad, cercanía y una atención que fideliza a generaciones enteras.
Situado en una zona privilegiada, junto al Mercado del Este, ofrece además un acceso cómodo gracias a los aparcamientos de Las Cachavas y Correos. Su terraza, imprescindible en los días de buen tiempo, es punto de encuentro para clientes locales y visitantes de lugares como Valladolid o Bilbao, que buscan un restaurante‑bar donde disfrutar de blancos, pinchos y platos de cuchara sin artificios.
La carta es un homenaje a la tradición: fabadas, cocido montañés, pimientos rellenos, merluza, el tomate típico de Los Arcos y unos caracoles en salsa que se sirven durante todo el año y se han convertido en uno de los platos más demandados.
Junto al cocido montañés, forman el tándem más solicitado por quienes conocen la casa. En Los Arcos no hay trucos: hay producto, hay fuego lento y hay una forma de cocinar que se transmite de generación en generación, manteniendo vivo el sabor de siempre en pleno centro de Santander.
Y ojo con el menú del día porque hay mas de 10 primeros y más de 10 segundos para elegir! a precios muy asequibles.




