- El Grupo Municipal de Torrelavega Sí ha expresado su honda preocupación ante las evidentes pruebas de distanciamiento e, incluso por momentos, de conflicto abierto entre los dos partidos que componen el equipo de gobierno de la ciudad.
- Una situación de aparente ruptura que sin duda redunda en la gestión municipal y, por ende, en los servicios que se ofrecen a los vecinos.
Para Torrelavega Sí un síntoma muy evidente del pésimo momento que atraviesan las relaciones entre los componentes de la coalición es la batería de críticas a la gestión de este equipo de gobierno en la que se encuentra inmerso el secretario de Organización de la Ejecutiva regional de uno de estos partidos.
Duras valoraciones que ponen muy en entredicho, ya no toda la gestión de estos años, sino que incluso abre dudas sobre la oportunidad de la moción de censura del año 2 014, justificada entonces en base a la continuidad de la empresa Sniace, hoy ya finiquitada.
Para este partido resulta chocante, y casi también divertido, ver como desde el PSOE local hacen, con mayor o menor acierto, gestión municipal, ocupándose, entre otros áreas, del de Obras, y por lo tanto del mantenimiento de las instalaciones municipales.
Y sin embargo, y al mismo tiempo, desde la Ejecutiva regional de este partido se lanza una hondonada de críticas a sus propios compañeros de formación, consiguiendo en su voracidad protagonista ser gobierno y oposición al mismo tiempo.
En su valoración, Torrelavega Sí considera que acercándose ya la cita electoral, el frágil equilibrio en el que ha sobrevivido este equipo de gobierno a lo largo de toda la legislatura muestra la evidente fractura que tendrá que explicitar en un plazo de tiempo ya no muy lejano.
Es la lógica de la política, valora Torrelavega Sí, pero esto en ningún caso ha de repercutir en la calidad de los servicios que desde el ayuntamiento se ofrecen a los vecinos. Razón primera y última, los vecinos, para la existencia de todo el organigrama municipal y que Torrelavega Sí sitúa en el eje de todas sus actuaciones.





