Polanco licita por 215.700 euros el servicio de ayuda a domicilio para los próximos dos años

  • Uno de los aspectos que refuerzan en el nuevo contrato es la continuidad de la atención, ya que la adjudicataria deberá procurar que cada usuario mantenga al mismo auxiliar y disponer de personal suficiente para cubrir de forma inmediata vacaciones, permisos o bajas, evitando que esas circunstancias supongan la interrupción del servicio

 

El Ayuntamiento de Polanco ha licitado en 215.700 euros la gestión durante dos años del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), una prestación destinada a facilitar que mayores, personas con discapacidad, familias y otros vecinos con dificultades para desenvolverse en su vida cotidiana puedan permanecer en su entorno habitual con el mayor grado posible de autonomía.

La nueva licitación, que contempla hasta 5.000 horas de atención al año -el anterior contrato entre marzo de 2025 y marzo de 2026 se prestaron 4.274,5 horas de atención domiciliaria- deberá estar adjudicada para los primeros días de septiembre.

La atención tendrá carácter diurno y podrá desarrollarse entre las 8.00 y las 21.00 horas, adaptando en lo posible los horarios a las necesidades de cada beneficiario. Como regla general, la intensidad máxima será de dos horas diarias y 52 mensuales, aunque podrá ampliarse cuando concurran circunstancias excepcionales debidamente justificadas.

Uno de los aspectos que refuerzan en el nuevo contrato es la continuidad de la atención, ya que la adjudicataria deberá procurar que cada usuario mantenga al mismo auxiliar y disponer de personal suficiente para cubrir de forma inmediata vacaciones, permisos o bajas, evitando que esas circunstancias supongan la interrupción del servicio.

La alcaldesa de Polanco, Rosa Díaz, estacada que se trata de uno de los contratos más importantes del Ayuntamiento por su vertiente social y porque permite atender a todas aquellas personas, tanto mayores como con discapacidad, que necesitan esa ayuda en su día a día.

Díaz explica que el nuevo pliego busca corregir algunos de los aspectos en los que se habían detectado carencias durante el anterior contrato, en especial en lo relativo a la continuidad asistencial.

Así, se ha procurado mejorar la continuidad en la atención, de manera que la empresa adjudicataria nos tenga que intentar que el usuario sea atendido siempre con el mismo auxiliar y que no se le esté cambiando de forma continua.

El SAD se configura como un servicio de carácter preventivo, educativo y asistencial para personas o unidades familiares con dificultades para mantener su bienestar físico, social o afectivo. Su objetivo es potenciar la autonomía y seguridad de los beneficiarios, además de prevenir situaciones de aislamiento, abandono o deterioro personal y familiar.

Las prestaciones incluyen tanto cuidados y atención personal como ayuda para mantener el domicilio, preparación y adquisición de alimentos, lavado y organización de ropa, movilizaciones dentro del hogar o apoyo para las actividades básicas de la vida diaria.

A ello se suman el acompañamiento fuera de casa para acudir a actividades educativas, terapéuticas o sociales, la realización de trámites sanitarios y administrativos, actuaciones para combatir la soledad, así como intervenciones de apoyo a familias con menores a cargo.

También se contemplan, en circunstancias especiales, limpiezas generales previas al inicio normalizado del servicio en viviendas que presenten graves problemas de higiene.

Sobre esta cuestión, Rosa Díaz insiste en que la empresa deberá contar con el personal suficiente para cubrir aquellas incidencias que puedan ser vacaciones, bajas o permisos, una medida que, a su juicio, permitirá ofrecer una atención más estable y evitar molestias y cambios innecesarios a los beneficiarios.

Además, el contrato prevé la subrogación del personal actualmente adscrito al SAD, cuya relación incluye cuatro auxiliares de ayuda a domicilio.

Asimismo, una vez aprobada una nueva alta, la empresa tendrá un máximo de tres días naturales para comenzar a prestar la atención, plazo que se reduce a 36 horas en los casos calificados como urgentes por los técnicos municipales.

La adjudicataria deberá contar además con una persona coordinadora titulada en Trabajo Social, que mantendrá reuniones presenciales de seguimiento con los Servicios Sociales municipales cada quince días.

Díaz confía en que la tramitación del contrato se desarrolle “con normalidad” para que en septiembre la nueva adjudicataria esté ya a disposición de todos los vecinos más vulnerables que necesitan esta importante ayuda en su domicilio.