Nicolae Scaterman, del arte a la hostelería: la historia del creador de Nano y Kayak en Castelar

Nicolae Scaterman, actual CEO de Bar Kayak y Bar Nano en la zona de Castelar, ha construido en apenas una década una de las trayectorias más singulares de la hostelería santanderina.

Llegado desde Moldavia hace unos diez años, Nicolae estudió Bellas Artes, cerámica y pintura, disciplinas que marcaron su forma de entender el mundo y que hoy impregnan su manera de trabajar. “La hostelería también es un arte, suele decir, y el cliente debe salir tan satisfecho como quien visita un museo”.

Su primera aventura fue Nano, una cafetería diminuta de apenas 9 metros cuadrados que muchos consideraron inviable. El nombre, explica, viene precisamente de “enano”.

Sin embargo, contra todo pronóstico, Nano se convirtió en un pequeño fenómeno local. “Ahora todos pasan por delante y dicen: ‘mira, ahí sigue’”, comenta entre risas.

El éxito le llevó a dar un salto mayor con Kayak, un local más amplio donde, como él mismo reconoce, “se trabaja el triple: a más tamaño, más problemas y más responsabilidad”. Pero también más posibilidades.

Antes de dedicarse a la hostelería, Niko realizó varias exposiciones artísticas en Cantabria y otros lugares, y apenas conocía los restaurantes más allá de decorarlos gracias a su pasión por el arte.

La pandemia, lejos de frenarle, se convirtió en una oportunidad: fue en pleno COVID cuando abrió Nano, superando dificultades y encontrando un hueco propio gracias a la calidad, la creatividad y una adaptación constante al público que visita sus locales.

Entre sus propuestas más originales destacan el jamón asado o el pollo asado en vermut blanco, disponibles en medias y raciones completas para que cualquiera pueda disfrutarlos.

En Kayak, situado en pleno centro de Santander, entre Jesús de Monasterio y la calle Rubio, junto al museo, ofrece además plato del día, desayunos, aperitivos y una carta que incluye lacón, pimientos, albóndigas, pulpo a la parrilla o a la gallega, ensaladas y otros platos que combinan tradición y personalidad.

El local cuenta con espacio interior para unas 20 personas y una terraza amplia para unas 50, en una calle peatonal que se ha convertido en una zona hostelera muy agradable para pasear y disfrutar.

Nicolae Scaterman continúa ampliando su proyecto con la misma filosofía que le ha acompañado desde el principio: hacer las cosas bien, aprender de cada error y ofrecer al cliente una experiencia honesta y cuidada. Por eso, Nano y Kayak se han convertido en dos paradas casi obligatorias para quienes buscan un lugar con alma, sabor y una historia detrás.

https://www.nanocastelar.es/

https://www.kayaksantander.com/