- Vecinos de los municipios de El Astillero, Villaescusa, Piélagos y Camargo han convocado para este domingo 20 de septiembre una marcha de protesta contra la desprotección de más de 60 hectáreas de suelo rústico y ambientalmente protegido en Morero, Solía y Juenga.
La movilización, que arrancará a las 10:30 horas desde la gasolinera Shell de Solía-La Frontera con un recorrido circular de seis kilómetros, busca frenar el proyecto del macropolígono industrial «Federico Cobo». La cita sirve de antesala al pleno que se celebrará este lunes 21 en el Parlamento de Cantabria, donde se debatirá una proposición de ley impulsada por el PRC y apoyada por el Gobierno autonómico del PP para modificar el Plan de Ordenación del Litoral (POL).
Los colectivos de afectados y la plataforma ciudadana Son Gigantes denuncian que alterar la protección de estos terrenos mediante un Proyecto Singular de Interés Regional (PSIR) sienta un peligroso precedente para el patrimonio natural de Cantabria y genera una grave inseguridad jurídica.
Según advierten, cambiar primero la calificación del suelo para tramitar después el polígono condiciona la evaluación ambiental estratégica y resta capacidad de decisión a los ayuntamientos implicados. Por ello, instan a los diputados cántabros a actuar con responsabilidad e independencia frente a la disciplina de partido, pidiéndoles que visiten la zona para comprobar el impacto irreversible de la medida antes de votar.
Entre las principales alegaciones trasladadas por los residentes destaca la amenaza directa que supone la actuación para varias explotaciones ganaderas en activo, las cuales se verían abocadas a procesos de expropiación.
Asimismo, alertan sobre el previsible incremento de tráfico pesado por viales rurales en los barrios de Solía, La Rosa y Juenga, así como sobre la afección al dominio público marítimo-terrestre y sus servidumbres de protección. Los vecinos recuerdan que no se trata de un espacio baldío, sino de suelo agrario productivo que sostiene el modo de vida de numerosas familias del entorno.
Por último, la plataforma y los afectados consideran inaceptable el sacrificio de estas 60 hectáreas protegidas existiendo alternativas ya urbanizadas en la comarca.
En este sentido, señalan la abundancia de parcelas industriales vacías o infrautilizadas en polígonos cercanos como los de Heras, Guarnizo, Parbayón, Marina-Medio Cudeyo o el desarrollo de La Pasiega. Por este motivo, tachan la nueva infraestructura de totalmente innecesaria y reclaman que se priorice la ocupación de los espacios ya disponibles mediante un análisis riguroso de alternativas y con plena transparencia ambiental.






