- La lucha contra el acoso escolar en Cantabria
Hoy el programa aborda la problemática del acoso escolar y el ciberacoso a través de la labor desarrollada por la Asociación Tolerancia Cero al Bullying Cantabria. Esta organización sin ánimo de lucro, fundada en Torrelavega y presidida por Lourdes Verdeja, trabaja de manera integral para combatir el maltrato en las aulas mediante la prevención, la sensibilización, la detección y la intervención en casos concretos.
Durante el programa, se destaca la amplia oferta de apoyo y las acciones institucionales que lleva a cabo la entidad para visibilizar este problema social. Entre sus líneas de trabajo destacan la atención presencial y asesoramiento a las familias afectadas, la publicación de guías de ayuda para padres y madres, y la organización de exposiciones itinerantes.
Asimismo, la asociación promueve activamente la acción política mediante la solicitud formal de una ley estatal que unifique criterios y refuerce la figura del coordinador de bienestar en los centros educativos, colaborando también en congresos científicos sobre la relación entre el acoso y la salud mental infantil.
Un punto central de la conversación es la presentación y trayectoria del libro escrito por Lourdes Verdeja, titulado «El dolor de la violencia: voces que rompen el silencio en la lucha contra el maltrato, el acoso escolar y el ciberacoso». Esta obra recopila 29 testimonios e historias reales de personas afectadas en Cantabria, ofreciendo una mirada cruda pero empática sobre el impacto invisible que genera esta lacra. El libro, que ya alcanza su séptima edición, sirve como una herramienta clave de concienciación autofinanciada para la asociación.
El motivo principal de la visita de Verdeja al programa es la concesión a la asociación del galardón al «Compromiso con la Educación Social y las Buenas Prácticas 2026», otorgado por el Colegio Profesional de Educadores Sociales de Cantabria (COPESCAN). Durante la entrevista, la presidenta expresa su gratitud y satisfacción por este reconocimiento oficial, recordando los difíciles comienzos de la organización a finales de 2017, cuando el acoso escolar era tratado casi como un tema tabú o minimizado por la sociedad.
Finalmente, la conversación invita a una reflexión profunda sobre la evolución y el incremento de la violencia interpersonal en la infancia y adolescencia en los últimos años. Verdeja subraya la imperiosa necesidad de trabajar la empatía y la educación en valores tanto en el entorno familiar como en el ámbito escolar.
A pesar de los avances en la concienciación social, hace un llamamiento a la unión entre familias, docentes y profesionales para evitar normalizar o justificar las conductas de acoso bajo el pretexto de que «son cosas de niños», abogando por un cambio estructural en la forma en que los adultos enseñamos a relacionarse a las nuevas generaciones.






