La Estación de Mogro: el templo cántabro donde los «calçots» mandan

Hablar de Javier Falagán es hablar de una vida entera dedicada a la cocina. Propietario y chef de La Estación de Mogro desde enero de 2010, suma ya dieciséis años de trayectoria al frente de un proyecto que nació casi de manera natural, como una prolongación de la tradición familiar.

Hijo de padre santanderino y madre catalana, Javier creció en Blanes, en plena Costa Brava, donde sus padres regentaron un restaurante antes de trasladarse a Barcelona y posteriormente a Cantabria. Cuando ellos se jubilaron y Javier y su mujer ya vivían en Mogro, apareció la oportunidad de tomar las riendas del local… y no la dejaron escapar.

El restaurante, ubicado en un enclave privilegiado junto a la autovía y a solo 100 metros de la estación de FEVE, se ha convertido en un punto de encuentro para viajeros, familias y grupos que incluso aprovechan el tren para ir y volver cómodamente. El acceso es sencillo, el aparcamiento amplio y el ambiente acogedor. Además del servicio de bar y restaurante, el espacio cuenta con un gran jardín y una carpa climatizada que se abre todos los fines de semana de invierno, creando un entorno perfecto para disfrutar haga el tiempo que haga.

Uno de los grandes sellos de identidad de La Estación es la introducción de la cocina catalana en la zona, una propuesta mediterránea que sorprende y conquista. Platos llenos de sabor que conviven con recetas tradicionales cántabras, donde la olla ferroviaria tiene un protagonismo especial. A diario ofrecen un menú casero y, los fines de semana, otro más elaborado que permite explorar nuevas combinaciones y guiños gastronómicos.

Y si hay un producto que define la esencia catalana en Mogro, ese es el calçot. Javier lo prepara con mimo, invitando a los comensales a disfrutarlo como manda la tradición: pringándose las manos y saboreando cada bocado.

A su lado brillan otros clásicos como la butifarra, el trinxat del Pirineo o la imprescindible crema catalana. Una fusión deliciosa entre Cataluña y Cantabria que convierte cada visita en un pequeño viaje culinario.

Mogro es un destino turístico en crecimiento, y quienes lo visitan saben bien dónde parar para reponer fuerzas. Por eso, en La Estación recomiendan reservar para evitar sorpresas, especialmente en temporada alta. Abren de lunes a domingo con un horario amplio y comparten sus menús diarios en Facebook e Instagram, donde mantienen una comunidad fiel que sigue de cerca cada propuesta. Un lugar con alma, historia y sabor que se ha ganado, con justicia, un hueco en el mapa gastronómico de Cantabria.