- José Luis y Elena llegaron al mundo de la hostelería desde caminos muy distintos: él era profesor y músico, algo que se nota, y mucho, en la personalidad del espacio, y ella trabajaba como enfermera en el sistema sanitario cántabro.
Buscaban una casa especial, un lugar con historia, y tras muchas vueltas, con Elena aprovechando incluso sus rutas en ambulancia para ojear rincones, encontraron en La Canal, en Villafufre, el hogar perfecto para su proyecto.
Eligieron el nombre “La Dama Boba” como homenaje a Lope de Vega, figura estrechamente vinculada al municipio. Hoy, José Luis se encarga de la cocina y Elena dirige la sala, formando un tándem que funciona con una armonía casi musical.
La casa, antigua y llena de encanto, conserva su esencia original: cada habitación es un refugio cálido donde los visitantes se sienten cómodos desde el primer minuto. Y, cómo no, la música está muy presente; José Luis ha hecho lo posible para que forme parte del alma del lugar.
La propuesta gastronómica combina cocina de autor y tradición, con productos de temporada y otros que se mantienen durante todo el año.
La bodega, cuidada con mimo, ofrece vinos seleccionados que acompañan a la perfección cada plato. Todo ello, unido al entorno tranquilo y al carácter único de la casa, convierte a La Dama Boba en un espacio especial, distinto, de esos que se disfrutan sin prisa.
Y como aquí creen firmemente en que “en la variedad está el gusto”, la carta cambia con frecuencia, convirtiéndose en un aliciente más para volver, probar y seguir descubriendo. Abren de viernes a domingo desde las 13:30, y su lema lo dice todo: “Venir pronto para irse tarde”.







