- Hoy tenemos el placer de contar en nuestro programa con Jesús, profesor técnico en la Escuela de Hostelería del IES Peñacastillo. Aprovechamos su visita para charlar sobre su trayectoria, su visión del sector y cómo se está formando la nueva generación de profesionales de la cocina.
De vocación inesperada a referente en la formación
Jesús llegó al mundo de la hostelería casi por casualidad. Como tantos jóvenes, tras terminar el instituto se encontró con una universidad que no terminaba de entusiasmarle. La cocina, sin embargo, siempre le había llamado la atención, y decidió seguir ese instinto. Así comenzó un camino que le llevaría a formarse en diferentes restaurantes, a montar su propio negocio y, finalmente, a descubrir una nueva vocación: la enseñanza.
Esa segunda vocación, la de comunicar, compartir y estar en contacto con los alumnos, le llevó a prepararse unas oposiciones y dar el salto a la docencia. Desde entonces, lleva años formando a futuras generaciones de cocineros, pasteleros, camareros y otros profesionales del sector.
El panorama actual de la hostelería: luces y sombras
Durante su paso por el programa, Jesús ha compartido con nosotros su visión sobre el estado actual del mundo de la hostelería. Un sector que, tras las sacudidas de los últimos años, está en plena transformación.
Por un lado, hay un evidente interés por parte de los jóvenes en formarse en este ámbito. En el IES Peñacastillo, por ejemplo, la demanda de plazas en los ciclos formativos de Cocina y Gastronomía, tanto de grado medio como superior, supera con creces la oferta disponible. A ello se suman otros ciclos como los de Panadería, Repostería o Servicios de Restauración, que también están en auge.
Por otro lado, Jesús destaca cómo ha cambiado la formación: “Los alumnos de hoy reciben una preparación mucho más completa y estructurada que la que tuvimos nosotros. Cuentan con módulos específicos, prácticas en empresas y una visión global del oficio. Lo que sí es cierto —añade— es que antes se empezaba desde muy abajo, muy jóvenes, y se adquiría una experiencia directa que ahora cuesta más conseguir tan rápido”.
Formación profesional: una vía directa al empleo
Uno de los aspectos más destacados de esta charla ha sido la reflexión sobre el papel de la Formación Profesional en la hostelería. Jesús lo tiene claro: “Estos estudios están pensados para gente con verdadero interés. Se nota en la motivación del alumnado: hay quien destaca más en cocina, otros en sala, algunos se sienten más atraídos por la investigación… pero casi todos salen con trabajo al acabar”.
Y es que una de las grandes virtudes de esta formación es su orientación práctica. Gracias a las prácticas en empresas y al contacto directo con el entorno laboral, muchos alumnos terminan sus estudios ya con ofertas de empleo sobre la mesa.
Mirando al futuro
Jesús se muestra optimista sobre el futuro del sector, aunque también realista. La hostelería está cambiando, y quienes se formen ahora deberán hacerlo con una mentalidad abierta, adaptándose a nuevas tendencias, tecnologías y formas de entender la gastronomía.
Lo importante, como él mismo dice, es tener pasión, humildad y ganas de aprender: “La cocina es un oficio exigente, se tarda años en aprender, pero también uno de los más gratificantes”.






