La cuarta temporada llega a su fin y, como cada año, lo hace con esa mezcla de emoción, gratitud y la sensación de haber compartido cientos de historias que merecen ser contadas.
Hemos hecho tantos amigos en estos meses que, en lugar de un solo programa de despedida, este verano haremos dos.
Queremos volver a dar voz a quienes nos acompañan siempre, a quienes viven el verano como una época de trabajo intenso y de esfuerzo continuo, y que aun así nunca pierden la sonrisa ni las ganas de seguir adelante.
En esta recta final escuchamos a Sara, de La Nueva Santuca en Arroyo, que ya puede presumir de premios y de un reconocimiento que se ha ganado a pulso. Su proyecto crece, se consolida y demuestra que la pasión por hacer las cosas bien siempre encuentra recompensa.
También estará David, del Grupo Ginés, un trabajador incansable que afronta el verano con todo preparado para rendir al máximo, como solo él sabe hacerlo.
Nos acompaña también Román, la voz inconfundible de Bella Parténope, la pizzería de moda en Puente San Miguel, donde cada día se vive el ritmo frenético de un local que no deja de sumar seguidores.
Y viajamos hasta Sarón para saludar a Mario, del restaurante La Puebla, un rincón donde se disfruta de la auténtica cocina mexicana, esa que se saborea con calma y se recuerda con cariño.
Y, por supuesto, no podía faltar Borja, de Helados Riancho, que este verano volverá a deleitarnos con sus especialidades, sabores únicos y esa manera tan suya de entender el oficio.
Y aún hay más, la semana próxima seguimos…




