DEAN planta cara al incumplimiento de la Ley de Bienestar Animal y exige medidas reales para las colonias felinas

  • La Federación reclama al Ayuntamiento de Los Corrales de Buelna un programa efectivo de gestión felina y denuncia que la mayoría de los municipios cántabros siguen sin garantizar el cumplimiento práctico de sus obligaciones.

 

La muerte de una gatita de apenas tres meses tras sufrir un atropello en Los Corrales de Buelna vuelve a poner el foco en la desprotección de los gatos comunitarios. La asociación Gatucos Torrelavega alerta de la presencia de numerosas gatas preñadas junto a la carretera, la muerte recurrente de crías y los problemas sanitarios que afectan a los animales de la zona.

Ante esta situación, la Federación de Defensa Animal de Cantabria (DEAN) ha presentado dos escritos ante el Ayuntamiento: una solicitud de acceso a información pública y un requerimiento formal para exigir medidas efectivas en la gestión de las colonias felinas.

La Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, establece en su artículo 39 la obligación de los ayuntamientos de desarrollar programas de gestión de colonias felinas que incluyan el método CER (captura, esterilización y retorno), la atención sanitaria, la identificación de los animales y la colaboración con las personas cuidadoras.

En Los Corrales de Buelna, la propia Ordenanza municipal, en su artículo 35, atribuye al Ayuntamiento la gestión integral de las colonias y establece que debe organizarse mediante un programa o protocolo específico.

DEAN denuncia que la mayoría de los ayuntamientos de Cantabria siguen sin garantizar el cumplimiento efectivo de estas obligaciones. Aprobar normas no basta si después faltan planificación, recursos y actuaciones reales.

«No podemos normalizar que sigan naciendo camadas en condiciones de desprotección y que las asociaciones y las personas cuidadoras tengamos que afrontar solas situaciones que requieren una respuesta pública. La gestión debe ser preventiva, continuada y responsable», afirma Victoria Cedrún, presidenta y portavoz de DEAN.

La Federación ha solicitado información sobre el programa municipal, las actuaciones CER realizadas, las colonias censadas, los recursos económicos disponibles y los procedimientos de colaboración con las personas cuidadoras.

Además, ha requerido al Ayuntamiento que desarrolle y ponga en funcionamiento el programa previsto en su Ordenanza, planifique las actuaciones CER, determine los recursos necesarios y concrete un calendario de ejecución.

También recuerdan que las dificultades presupuestarias no pueden convertirse en una justificación permanente para dejar sin aplicación efectiva las obligaciones legales. Las administraciones deben planificar y buscar alternativas de financiación.

La Federación reconoce la labor de las asociaciones y personas cuidadoras que atienden a los animales con sus propios medios, pero recuerda que esa dedicación no puede sustituir la responsabilidad municipal.

«La muerte de esta gatita no puede cambiarse, pero debemos evitar que otros animales sigan naciendo, enfermando y muriendo sin una gestión adecuada. Desde DEAN no vamos a aceptar que la Ley de Bienestar Animal se convierta en papel mojado. Exigiremos respuestas y, si persiste la falta de medidas efectivas, acudiremos a las vías administrativas y judiciales que correspondan», concluye Cedrún.