- En Mogro (Miengo, Cantabria), junto a la ría del Pas y del sistema dunar de Liencres, Avrile (@avrilerestaurante) es uno de esos restaurantes que entienden que el entorno no es un decorado, sino parte de la experiencia.
Un proyecto con recorrido, personalidad y una evolución constante que nunca pierde de vista el territorio ni el recetario que lo sostiene.
El restaurante lo lidera Adriano García-Lomas (Nano) (@adrianoglomas), propietario y alma del sitio, junto a José Jesús “Chechu” Arana (@cheftxu), que está al frente de la cocina. La historia de Chechu es curiosa: entró en la cocina casi por casualidad, se formó en Peñacastillo, hizo prácticas en Irlanda y pasó por varios locales antes de aterrizar aquí. Juntos forman un tándem que mezcla oficio, inquietud y una forma muy actual de reinterpretar la tradición sin perder el norte.
La propuesta parte de una base tradicional con toques de fusión, siempre con producto cántabro como hilo conductor. La carta es corta, pensada y con intención: platos que te llevan a sabores conocidos, pero desde ángulos distintos. Albóndigas de machote, tataki de presa ibérica con ketchup de remolacha y chimichurri de pistacho, o croquetas de cochinita pibil con guacamole suave y pico de gallo… todo con ese equilibrio entre técnica, sabor y personalidad que define la casa.
Uno de los platos más reconocibles son sus gyozas de cocido montañés, con soja de berza y una ensalada china hecha con ingredientes del propio cocido. Es casi una declaración de principios: respeto por el guiso clásico, reinterpretación sin artificios y un resultado sorprendente pero coherente. Compango, berza y salsa se integran como si siempre hubieran estado ahí. Es cocina que quiere gustar, pero que no se acomoda.
En los postres, el nivel sigue arriba. El pastel fluido de pistacho es ligero y goloso, y las versiones actualizadas de clásicos funcionan igual de bien para cerrar la comida con una sonrisa.
El espacio acompaña la propuesta: un comedor luminoso y tranquilo junto a la ría, una terraza muy buscada cuando hace bueno y un servicio profesional, cercano y sin complicaciones.
En resumen, Avrile es una apuesta sólida dentro del panorama gastronómico de Cantabria. Un sitio donde entorno, producto y creatividad conviven con naturalidad, y al que siempre apetece volver, ya sea por la cocina o por el ambiente que la rodea… https://www.restauranteavrile.com/




