Los programas y servicios municipales del Ayuntamiento de Piélagos vuelven a facilitar en verano una primera experiencia laboral a los jóvenes cántabros

  • Además de promover un ocio vacacional a los más pequeños de la casa o de garantizar la seguridad de los bañistas sirven para que jóvenes como Miguel Sanz, Noelia López Mejuto o Miguel Flor tengan su primera experiencia laboral

 

Los programas municipales del Ayuntamiento de Piélagos como ‘Verano de colores’ al igual que servicios como el de Salvamento y socorrismo en las playas del municipio cumplen cada año una doble función.

Además de promover un ocio vacacional a los más pequeños de la casa o de garantizar la seguridad de los bañistas sirven para que jóvenes como Miguel Sanz, Noelia López Mejuto o Miguel Flor tengan su primera experiencia laboral.

Procedentes de ámbitos diversos y con objetivos personales y profesionales diferentes han aprovechado el verano en unos casos para trabajar y ganar un dinero antes de iniciar unos estudios o preparar una oposición y, en otros, para cumplir un deseo personal.

Es el caso de Miguel Flor, quien después de finalizar sus estudios de Marketing y Estudios de mercado y tras dejar atrás su etapa como deportista de alto rendimiento en Valladolid, ha podido trabajar como socorrista, al igual que hizo su padre “muchos años”.

Por su parte, para Noelia López Mejuto ha sido un paréntesis antes de preparar la oposición una vez acabado el Ciclo Formativo de Técnico Superior en Educación Infantil, mientras que Miguel Sanz ha vivido una primera experiencia laboral antes de iniciar el Grado en Ciencias del Mar en la Universidad de Alicante.

Una experiencia muy positiva

Los tres coinciden en lo positivo de haber trabajado mientras otros jóvenes como ellos disfrutaban de las vacaciones.

“A mí me gusta trabajar con niños, así que no lo siento como un trabajo”, reconoce Noelia López Mejuto, quien subraya que ha sido “una experiencia muy positiva a nivel personal y profesional”.

“Al principio llegué nerviosa por la responsabilidad, pero desde el primer día me acogieron  muy bien”, apostilla.

Miguel Sanz define la experiencia como  “mejor de lo que esperaba” porque su trabajo como socorrista en Canallave ha sido “entretenido” y su relación con sus compañeros y el ambiente de trabajo “muy bueno”.

“Estoy acostumbrado porque con el deporte siempre me ha tocado levantarme pronto y hacer esfuerzos”, explica Miguel Flor, quien incide en que trabajar en verano “está bien porque conoces gente de tu misma edad, con intereses comunes, con los que compartes 8 horas diarias y vives experiencias que vas a recordar siempre”.

“Trabajar no es malo en absoluto y se lo recomendaría a cualquier joven que quiera sacarse un dinero”, afirma.

Del ambiente entre compañeros al vínculo con los más pequeños

Preguntados por aquello que más les ha gustado de su primera experiencia laboral en Piélagos, los dos socorristas coinciden en la relación con los compañeros.

“Lo más bonito, al final, el ambiente, cómo nos desenvolvemos en el trabajo, estar en la playa y meterte al agua”, responde Miguel Sanz.

En los mismos términos se expresa Miguel Flor quien pone el acento en papel de los “veteranos”, ya que según dice, “te enseñan cosas que tú al principio eres incapaz de ver.

En el caso de Noelia López Mejuto lo más difícil ha sido ponerse seria para resolver conflictos porque los niños con los que ha trabajado siempre tienen problemas, pero del lado contrario, asegura que “lo más bonito el vínculo que creas con ellos; les coges mucho cariño”.

Tanto es así que mientras prepara la oposición, tiene previsto enviar su CV para seguir trabajando en los programas de conciliación que organiza el Ayuntamiento de Piélagos coincidiendo con los descansos escolares.

También Miguel Sanz está convencido: “el año que viene repito y los posteriores ya se irá viendo”.