- Lo han hecho en un taller dirigido por la dietista-nutricionista Cristina González Marassa en el que han trabajado todo lo relacionado con la alimentación, desde conocer qué comer hasta dónde encontrar los nutrientes o familiarizarse con los distintos grupos de alimentos y descubrir, por ejemplo, qué propiedades aportan los hidratos o la fibra
Participantes en el Programa experiencial de empleo y formación ‘La Vidriera’ que se desarrolla en Piélagos han adquirido conocimientos básicos de nutrición para mejorar su capacitación profesional en atención sociosanitaria a personas dependientes.
Lo han hecho en un taller dirigido por la dietista-nutricionista Cristina González Marassa en el que han trabajado todo lo relacionado con la alimentación, desde conocer qué comer hasta dónde encontrar los nutrientes o familiarizarse con los distintos grupos de alimentos y descubrir, por ejemplo, qué propiedades aportan los hidratos o la fibra.
Además, han abordado los problemas relacionados con pacientes que presentan cierto grado de dependencia, al tiempo que han aprendido a adaptar a diferentes texturas platos que están presentes en restauración en función de si la persona a la que están atendiendo presenta dificultades de masticación o problemas de disfagia.
“Hemos visto no sólo diferentes enfermedades comunes entre las personas dependientes sino cómo adaptar la alimentación para ellos y siempre aplicando el principio de alimentación saludable a estos platos”, ha subrayado Cristina González Marassa.
La dietista-nutricionista también ha trabajado con las participantes en este programa de formación para el empleo, organizado por el Ayuntamiento de Piélagos con cargo a una subvención de 375.877,50 euros otorgada por el Servicio cántabro de empleo, dependiente de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, financiada con fondos de empleo de ámbito nacional, cómo enriquecer ciertos platos de comida.
En este sentido, ha apuntado que, a ciertas edades, vienen asociadas enfermedades como la debilidad muscular, los problemas de desnutrición o deshidratación y por ello, ha dicho, “hay que tener recursos”.
El taller de nutrición, una de las acciones formativas de carácter complementario programado en el marco de este itinerario formativo teórico-práctico de un año de duración incluyó formación elemental para identificar los ingredientes de las etiquetas nutricionales.





