Mujeres de Cantabria hacen del Centro Cultural Quijano “un patio de vecinos” en el que intercambian experiencias sobre el cáncer  mientras “bailan a la vida”

  • Se trata del medio centenar de participantes en la V edición del Programa de bienestar ‘Aplicando la danza para la sociedad’, promovido por la bailarina profesional y doctora en Artes Lucía Sierra Cano, a través del Proyecto ‘Pura Vena’ (https://www.puravena.es/), en colaboración con el Ayuntamiento de Piélagos, entre los meses de octubre de 2025 y junio de 2026

 

Mujeres procedentes de toda Cantabria han hecho del Centro Cultural Quijano “un patio de vecinos” en el que han intercambiado experiencias sobre el cáncer mientras “bailaban a la vida”.

Se trata del medio centenar de participantes en la V edición del Programa de bienestar ‘Aplicando la danza para la sociedad’ promovido por la bailarina profesional y doctora en Artes Lucía Sierra Cano, a través del Proyecto ‘Pura Vena’ (https://www.puravena.es/), en colaboración con el Ayuntamiento de Piélagos, entre los meses de octubre de 2025 y junio de 2026.

Desde su primera edición desarrollada en 2021 -entonces de la mano de la Asociación Cultural Mujeres de Piélagos, la Fundación ”la Caixa” y el Consistorio- hasta la actualidad, aquellas jornadas que tiempo después se convirtieron en el actual programa de diez meses de duración ha tenido un objetivo común: promover un uso terapéutico de la danza.

En concreto, según explica Lucía Sierra Cano, a través del método del Psicoballet, ha tratado de mejorar la calidad de vida de personas afectadas por el cáncer -tanto si estaban en tratamiento como si ya lo habían superado-, pero también servir como un método de prevención para la sociedad, en general.

Aquí te olvidas de otras cosas

Durante el pasado curso escolar 2025-2026, dos grupos coincidían cada martes y viernes en el Centro Cultural Quijano.

Las 19 integrantes del primero de ellos eran mujeres que habían padecido cáncer (en su mayoría de mama) o estaban recibiendo tratamiento, mientras que las 35 que recogían su testigo después hacían de la danza, en cada sesión, un método de prevención.

A sus 84 años, Mª Luz, quien confesa que no se había enterado de la existencia del Programa de bienestar hasta el pasado curso, cuenta que decidió participar en el mismo porque tiene cáncer.

Después de 10 meses “bailando a la vida”, reconoce que la experiencia le ha gustado. “A algunas de las participantes las conocía y a otras no, pero siempre haces amistades y, cuando estás aquí, te olvidas de otras cosas”, subraya.

“A mí me gusta bailar, pero no tengo la agilidad de antes”, relata Mª Luz, quien se muestra convencida de que el Programa de bienestar “te da más soltura”.

Es más, asegura que, en su caso, le ha aportado salud porque, “aunque no soy de las que estoy sentada, me vino muy bien venir aquí”, al tiempo que incide en que la convivencia “te da otra forma de ver las cosas”.

Voy a volver al año que viene

También para Mª Ángeles, la V edición del Programa de bienestar ‘Aplicando la danza para la sociedad’ ha sido su primera experiencia con la danza terapéutica.

“Tengo a Loli que viene desee el principio, me animó y me ha gustado mucho la experiencia”, cuenta  esta mujer,  quien aclara que, además de danza, haces otras muchas cosas como mover el brazo, una necesidad en su caso que ya había trabajado anteriormente en el fisioterapeuta.

Mª Ángeles  reconoce que le gusta la música y bailar y que sólo ha faltado un día a clase, si bien puntualiza, que “por fuerza mayor”.

“Me ilusiona venir, me gusta el ambiente, lo pasamos muy bien y nos reímos mucho”, destaca esta mujer, quien bromea al anunciar que “no vamos a competir” y muestra su intención de  volver el año que viene.

Asimismo, recomienda este programa tanto a las mujeres que han pasado la enfermedad como a aquellas que no lo han hecho y les guste pasarlo bien porque, en su opinión, “es como un patio de vecinos, en el que cada una cuenta algo y siempre te vas a casa ilusionada”.

Un programa necesario

Mari Carmen recuerda que llegó al Centro Cultural Quijano, a través  la Asociación Española Contra el Cáncer de Cantabria, al acabar la radio, y que lo hizo, al menos al principio, “con miedo y vergüenza” porque tenía alguna dificultad con la movilidad después del cáncer de mama.

“Tengo que estar agradecida, nos hemos ayudado unas a otras cuando las cosas no salen a la primera”, afirma esta mujer, quien opina que es un programa “muy necesario” para todas las personas que hayan sufrido esta enfermedad.

“Entre todos nos apoyamos, porque algunas como a mí la memoria nos falla un poco por los tratamientos, pero aquí nos ayudamos siempre”, relata Mari Carmen, quien anima a otras mujeres a sumarse al proyecto.

“Al principio es difícil no por bailar sino por estar con gente nueva, pero se trata de evadirnos y bailar a la vida, pero bailar siempre, nada más que actitud positiva”, concluye.

Bailamos a la nueva realidad

Lucía Sierra Cano recuerda que el Programa de bienestar ‘Aplicando la danza para la sociedad’ que se desarrolla en el municipio de Piélagos, en colaboración con el Hospital de Sierrallana de Torrelavega, el Instituto de Investigación Sanitaria de Valdecilla (IDIVAL) y el Ayuntamiento de Los Corrales de Buelna, realizará, a partir del próximo otoño, un estudio morfofuncional con pacientes oncológicos, que llevará por  título “Bailamos a la nueva realidad”.

En este sentido, precisa que el nuevo estudio de intervención controlada con pacientes oncológicos que estén recibiendo tratamiento o se encuentren en fase de supervivencia tratará de comprobar el efecto de la danza, tanto en la estructura física del cuerpo como en su capacidad operativa o de movimiento, así como en la sintomatología ansiosa y depresiva de mujeres con diagnóstico de cáncer de mama de menos de 10 años de evolución.

“Queremos estudiar y analizar las posibilidades que tiene la danza a nivel de grasa, de peso o de circunferencia del abdomen, ver si se reduce tal y como ya defendían los griegos”, ha precisado la bailarina profesional y doctora en Artes, quien ha apuntado que, “igual que la danza terapéutica reduce el nivel de estrés y ansiedad, vamos a intentar demostrar lo mismo en el plano físico y validarlo, a través de un estudio morfofuncional”.

En la misma línea, comenta que durante los meses de julio y agosto se llevará a cabo la captación de aquellas pacientes con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años, con diagnóstico de cáncer de mama de menos de 10 años, que quieran participar, mientras que el próximo septiembre darán comienzo las 50 sesiones semanales de Psicoballet, que tendrán lugar, hasta el mes de febrero de 2027, tanto en Quijano como en Corrales, para facilitar la asistencia.